Mostrando entradas con la etiqueta meditacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta meditacion. Mostrar todas las entradas

El camino de la meditación


¿Es la verdad algo final, absoluto, fijo? Nos gustaría que fuera absoluto, porque entonces podríamos refugiarnos en ella. Quisiéramos que fuera permanente, porque así podríamos afirmarnos en ella y encontrar allí la felicidad. Pero, ¿es absoluta la verdad, es continua, puede experimentarse una y otra vez? La repetición de la experiencia es el mero cultivo de la memoria, ¿no es así? En instantes de quietud puedo experimentar cierta verdad, pero si me afierro a esa experiencia por medio de la memoria y la convierto en absoluta, fija, ¿es eso la verdad? La verdad, ¿es la continuación, el cultivo de la memoria? ¿O la verdad puede descubrirse sólo cuando la mente se halla por completo quieta, silenciosa?

Cuando mi mente no está presa en los recuerdos, cuando no cultiva la memoria como el centro del reconocimiento, sino que está atenta a todo lo que digo, a todo lo que hago en mis relaciones, en mis actividades, viendo la verdad de todo tal como se manifiesta de instante en instante, ése es, por cierto, el camino de la meditación, ¿verdad? Hay comprensión tan sólo cuando la mente está quieta, y la mente no puede estar quieta mientras se desconoce a sí misma.

Ese desconocimiento no se disipa mediante ninguna forma de disciplina, ni yendo en pos de ninguna autoridad, antigua o moderna. Las creencias sólo generan resistencia, aislamiento, y donde hay aislamiento no es posible que haya serenidad. La serenidad interna adviene únicamente cuando comprendo todo el proceso de mí mismo, las diversas entidades que componen el "yo" y están en conflicto la una con la otra.

Como ésta es una tarea ardua, recurrimos a otros para aprender distintos trucos, a los que llamamos "meditación". Los trucos de la mente no son la meditación. La meditación es el principio del conocimiento propio; sin meditación, no hay conocimiento propio.

De "EL libro de la vida"

La meditación el silencio




Tenemos que investigar qué es la meditación y qué es el silencio. El silencio permite que haya espacio. Uno no puede estar silencioso en el tiempo. Tenemos que examinar esta cuestión de la meditación, del espacio y el tiempo, y si hay un final para el tiempo. No les estamos diciendo cómo meditar. No pregunten cómo meditar. Es como decirle a un carpintero cómo fabricar un hermoso armario ?si es un buen carpintero no tienen que decírselo-. En estas circunstancias, meditar es para ustedes obtener algo.

La palabra "meditación" significa "reflexionar sobre algo, pensar, sopesar, considerar cuidadosamente". También significa "medir", de ma en sánscrito. Cuando uno compara ?hoy fui esto, mañana seré eso otro-, eso es medida. La medida no tiene cabida alguna en la meditación. La medida es necesaria en todas las tecnologías, ya sea que uno fabrique una silla o construya el más complicado de los cohetes para ir a la luna.

Decimos que la meditación implica libertad total con respecto a cualquier comparación y medida ?y esto es difícil-. La meditación es algo maravilloso si uno sabe qué hacer. El meditador es diferente de la meditación. Mientras uno es el meditador, no hay meditación, porque el meditador se interesa en sí mismo, cómo progresa, qué está haciendo. En la meditación, el meditador no existe en absoluto. Vean ustedes mismos la belleza, la profundidad, la sutileza de ello. La práctica de la meditación no es meditación ?sentarse y hacer que la mente se embote más y más, y decir: "Sí, he empleado en ello una hora"-. (A propósito, señor, no toque mis pies, para un ser humano es la cosa más carente de dignidad. Puede usted sostener mi mano, pero no los pies; eso es inhumano, indecoroso.)

La meditación, pues, es algo que no puede practicarse como uno practica el violín, el piano. Practicar implica que uno quiere alcanzar cierto nivel de perfección. Pero en la meditación no hay niveles, no hay nada que alcanzar. Por lo tanto, no hay meditación consciente, deliberada. La meditación es totalmente no dirigida, es por completo ?si puedo usar esa palabra- "inconsciente". No es un proceso intencional. Dejémoslo ahí. Podemos dedicar muchísimo tiempo a esto, una hora, todo un día, toda nuestra vida para descubrirlo.

Del libro "El futuro es hoy"


La meditación y el espacio




Ahora hablemos del espacio. Porque la meditación es eso: espacio. Carecemos de espacio en el cerebro. Hay espacio entre dos contiendas, entre dos pensamientos, pero eso sigue estando dentro de la esfera del pensar. ¿Qué es, entonces, el espacio? El espacio, ¿contiene al tiempo? ¿O el tiempo incluye todo el espacio? Ya hablamos acerca del tiempo. Si el espacio contiene al tiempo, entonces no es espacio. Entonces está circunscrito, limitado. Por lo tanto, ¿puede el cerebro estar libre del tiempo? Señor, ésta es una cuestión muy importante, inmensa; usted no parece captarlo.
Si la vida, toda la vida, está contenida en el ahora, ¿ve usted lo que ello implica? Toda la humanidad es usted. Toda la humanidad. Porque usted sufre, él sufre; la conciencia de él es usted; la conciencia suya, su ser, es él. No existen un usted y un él que limiten el espacio. ¿Hay, pues, una terminación para el tiempo ?no para el reloj que se detiene y uno le da cuerda, sino para todo el movimiento del tiempo-?

El tiempo es movimiento, una serie de acontecimientos. El pensamiento es también una serie de movimientos. Así que el tiempo es pensamiento. Decimos, por tanto, que si el espacio contiene al tiempo, no es espacio. ¿Hay, entonces, una terminación para el tiempo? Lo cual implica: ¿Hay una terminación para el pensamiento? O sea: ¿Hay una terminación para el conocimiento? ¿Hay una terminación para la experiencia? Esto es libertad total. Y esto es meditación. No sentarse y contemplar, eso es infantil. Esto no sólo exige muchísimo del intelecto, sino que requiere un gran discernimiento. El físico, el artista, el pintor, el poeta, etc., tienen un discernimiento limitado. Nosotros hablamos de un discernimiento intemporal. Esto es meditación, esto es religión y éste es el modo de vivir, si quieren hacerlo, por todo el resto de sus días.

Del libro "El futuro es hoy"